Redujeron la inclinación de la célebre Torre de Pisa
Los trabajos, iniciados en 2002, evitarán que colapse el campanario
ROMA.- Tras ocho años de trabajos, y con menos inclinación que nunca, reabrirá totalmente hoy sus puertas uno de los monumentos más famosos de Italia: la Torre de Pisa.
La torre fue sometida a un proceso de restauración para reducir el ángulo de inclinación -que pasó ahora de 5,5 a 3,9 grados- y de consolidación.
La última fase de los trabajos comenzó en 2002 y tuvo como objetivo mitigar los efectos que las 14.700 toneladas de peso y los 55,8 metros de altura ejercen sobre la inclinación de casi cuatro metros que sufre la torre. De esa manera, se aleja el peligro de que colapse el campanario.
En esta ocasión, el edificio permaneció abierto a los cientos de miles de turistas que lo visitan cada año y que con el precio de la entrada contribuyeron a financiar en parte los trabajos. Por tal razón, la mayor parte de los trabajos se realizó durante la noche, según explicó el jefe de las tareas, el suizo Anton Sutter.
En total se destinaron siete millones de euros en esta fase, a los que hay que sumar otros 30 millones invertidos en los anteriores trabajos para reducir el ángulo de inclinación, realizados entre 1990 y 2001, año en que volvieron a admitirse las visitas.
La construcción de la torre, cuya autoría se atribuye a Bonanno Pisano, se inició en 1163, y se desarrolló en tres etapas durante un período de 200 años. El monumento está formado por ocho niveles, compuestos de una base de arcos ciegos con 15 columnas, seis niveles, con un anillo externo de columnas y termina en un campanario. Además, contiene una escalera interna en espiral de 294 escalones.
Ayuda
En febrero de 1964, el gobierno italiano pidió ayuda para prevenir el derrumbe de la torre. En 1987 el monumento fue declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco y, tres años después, fue cerrado al público como medida de seguridad para la anterior fase de restauración.
En noviembre pasado, la torre fue escenario de una protesta de cientos de estudiantes contra el proyecto de ley de reforma universitaria del gobierno de Silvio Berlusconi. La reforma incluía, entre otras medidas, una reducción de los gastos y límites de tiempo en investigación, en línea con los ajustes puestos en marcha en gran parte de Europa.
Los estudiantes ocuparon la torre y desplegaron carteles con la leyenda "No a la reforma", mientras en Roma otros irrumpían en el Coliseo tras participar en una multitudinaria manifestación.