Ya no se podrá fumar en espacios cerrados de acceso al público; prohíben la publicidad fuera de los quioscos
Es un hecho. La ciudad de Buenos Aires se convirtió ayer en una ciudad 100% libre de humo de tabaco. La Legislatura aprobó anoche una ley que prohíbe fumar en todos los espacios cerrados con acceso público del ámbito público y privado. También, la comercialización y publicidad del tabaco en cualquiera de sus modalidades en el sector público.
La noticia fue celebrada por los principales detractores del cigarrillo. La votación se consiguió en una maratónica sesión, que en varios momentos estuvo a punto de fracasar. A las 23.30 se pasó a un cuarto intermedio, pero antes se aprobó por 37 votos contra 4 y 7 abstenciones, más varias ausencias, que Buenos Aires se sumara a las capitales latinoamericanas que ya son libres de humo, como Río de Janeiro, San Pablo o Ciudad de México.
Eso se logró por la derogación del artículo 21 de la ley 1799 de control del tabaco, que permitía la habilitación de zonas específicas para fumar en salas de fiesta o boliches en los que no se permita la entrada a menores de 18 años, a restaurantes y bares con una superficie superior a 100 metros cuadrados y shoppings. Los locales privados con lugares sujetos a la excepción tendrán un plazo de 360 días corridos para adecuarse a la nueva norma.
Los legisladores acordaron la modificación de la ley 1799 "con objeto de proteger a la población de los efectos nocivos del humo del tabaco ambiental, prevenir el inicio del consumo de cigarrillos, restarle socialización al uso y disminuir el consumo en fumadores". El tabaquismo es la principal causa de muertes prevenibles, enfermedades y discapacidades del mundo. En nuestro país, más de 40.000 personas mueren cada año por dolencias relacionadas con el cigarrillo; esto representa el 16% del total de las muertes en mayores de 35 años, según informó la diputada nacional Paula Bertol, que como legisladora porteña impulsó, en 2005, la ley 1799.
Excepciones
La nueva norma exceptúa de la prohibición a "los patios, terrazas, balcones y demás espacios al aire libre de los lugares cerrados de acceso al público; las áreas específicas y exclusivas para la degustación de productos de tabaco en clubes para fumadores de tabaco y las tabaquerías, separadas de toda área donde se desempeñen trabajadores asalariados (mozos, por ejemplo). En tales casos se deberá contar un sistema de purificación del aire y ventilación que resulte suficiente para impedir la propagación de los efectos provocados por la combustión del tabaco".
También incluye a los centros de salud mental y centros de detención de naturaleza penal o contravencional. Esta excepción rige para las personas internadas en esos centros, que podrán fumar preferentemente en lugares al aire libre.
La Alianza Libre de Humo de Tabaco Argentina, Aliar, coalición de ONG que desde hace cinco años impulsa políticas de ambientes 100% libres de humo de tabaco en todo el territorio nacional, fue una de las principales promotoras de la ley. Anoche, Verónica Schoj, la coordinadora nacional, dijo a La Nacion: "Son más de cinco años de lucha y de muchas investigaciones. Estamos celebrando que por fin la ciudad de Buenos Aires sea libre de humo, a tono con otras ciudades y provincias". La Capital se sumó así a Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Tucumán, Entre Ríos, Neuquén, San Luis, Santiago del Estero, San Juan y las ciudades de Bahía Blanca, Olavarría, Pilar, Corrientes, Salta, Ushuaia y Puerto Madryn, entre otras.
La ley también prohíbe la publicidad de cigarrillos excepto en los locales que los comercialicen, sujeto a reglas específicas.