Censura y protestas en Pekín antes de la entrega del Nobel de la Paz
El gobierno de China mantiene rodeada la casa del disidente Liu Xiaobo; marcha ante la ONU en Pekin
PEKIN (AFP).- Una manifestación tuvo lugar ante la sede de las Naciones Unidas en Pekín esta mañana, Día Mundial de los Derechos Humanos, pocas horas antes de la ceremonia de entrega simbólica en Oslo del Premio Nobel de la Paz al disidente encarcelado Liu Xiaobo.
"Vimos un grupo importante de personas delante de nuestros locales, y había más gente que anteriormente para la el Día Mundial de los Derechos Humanos", declaró un alto funcionario de la ONU, que pidió el anonimato.
Por su parte, China ejercía una vigilancia estrecha sobre los disidentes y los medios de prensa extranjeros, a los que censuraba, algo similar a lo que pasaba en la casa del laureado, cuyo domicilio está rodeado de una seguridad muy visible.
Ni Liu, ni su esposa Liu Xia, en arresto domiciliario, ni sus familiares, que no pueden salir de China, podrán recibir la prestigiosa recompensa, que desatado el cólera del régimen comunista chino desde su anuncio hace dos meses.
Numerosos vehículos de policía se encontraban estacionados en los alrededores de la residencia de Liu Xiaobo, situada en un complejo de torres al oeste de Pekín, donde está confinada Liu Xia desde el anuncio del Nobel.
Liu Xiaobo fue una de las figuras del movimiento democrático de Tiananmen en 1989. En diciembre de 2009 fue condenado a once años de prisión por "subversión" tras publicarse la "Carta 2008", texto que reclama la democratización de China y del que él fue uno de los firmantes.
Este viernes hace exactamente dos años que fue publicada la "Carta 2008", en ocasión del 60º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.