Desde el jueves La sexta edición, con cortos de alumnos de cine, se estrena esta semana en el espacio INCAA Km0.
Hace quince años se estrenó la primera edición de Historias breves y resultó un acontecimiento: en un momento en que se estrenaban apenas 25 películas por año -hoy son más de 70- y la calidad tampoco era la suficiente como para olvidar esa escasa cantidad, esta película compuesta por nueve cortometrajes dirigidos por jóvenes debutantes invitaba a imaginar un gran futuro para el cine argentino. Y así fue. La mayoría de esos chicos hoy son directores consagrados: Lucrecia Martel, Adrián Caetano y Daniel Burman, entre ellos.
Hoy el panorama es mucho mejor que en aquel año ‘95 y eso podría restarle interés al estreno de la sexta edición de Historias breves , este jueves en el cine Gaumont (Espacio INCAA Km0). Pero nunca está de más asomarse para ver qué están haciendo los que todavía están empezando.
Los nueve cortos fueron seleccionados por concurso y son los siguientes: Coral (Ignacio Chaneton), La última (Cristian Cartier) y La araña (Sihuen Vizcaíno), son de alumnos de la ENERC.
El sueño del sueco , de Gustavo Riet Saprizza, representa a la FUC, y Arbol , de Lucas Schiaroli, a la Universidad de Córdoba. Los cuatro cortos restantes son independientes: uno de ellos viene de Rosario ( Los teleféricos , de Federico Actis) y los otros tres son de Buenos Aires: Alicia , de Tamara Viñez; Cinco velitas , de Paula Romero Levit y Michelina Oviedo; y Rosa , de Mónica Lairana.
“Son muy diferentes entre sí en cuanto a géneros y propuestas estéticas -analiza el realizador y docente Bebe Kamín, parte del Consejo Consultivo junto con Paola Rizzi y Eddie Calcagno-. Es un caleidoscopio en donde vos vas a encontrar propuestas que hasta pueden chocar entre sí: hay realistas y fantásticos, algunos se procupan más por la estética y otros por la historia... Pero si uno trasciende esa lectura va a encontrar que hay temas comunes, ciertos sentimientos o contenidos que se repiten. Es el conflicto del individuo con el contexto, una especie de idea de marginación, no necesariamente social o violenta. Esa lectura da un indicio sobre cuál es la preocupación de esta generación.” El jurado estuvo compuesto por Marcelo Schapces, Julio Iammarino, Ana María Mónaco, Jonathan Hoffman y Diego Lublinsky. “Cada edición tiene un jurado distinto y por eso los criterios van variando. Lo único que se trata es hacer hincapié en la excelencia”, dice Kamín.
¿Por qué creés que de las últimas ediciones de “Historias breves” no surgieron nombres de peso, como ocurrió con la primera? Había una diferencia de momento histórico. Hacía ya mucho tiempo que no aparecían nuevos realizadores y, esa oportunidad de poder filmar en condiciones rentables hizo que sean convocados los más inquietos, que hace tiempo ya venían haciendo cosas, pero que no podían acceder a un nivel profesional. En aquella época acceder a filmar era bastante difícil, poder construir un relato con perspectivas era utópico. Hoy eso ya no es así. Hoy la tecnología y la conformación de grupos de producción alternativos hace que esos chicos puedan tener acceso a esa órbita del cine profesional desde otros lugares. Sin embargo, vos las ves y lo que sí se nota es que gente que no es conocida demuestra una notable capacidad del lenguaje cinematográfico. Son tipos que hay que mirar de cerca porque es muy probable que en poco tiempo varios nos den bastantes sorpresas.