El arzobispo de La Rioja, monseñor Roberto Rodríguez, denunció que la ley de matrimonio gay fue aprobada gracias a incentivos económicos que habrían recibido los senadores. "Hubo plata, me consta, porque los votos se compran", afirmó el prelado durante un seminario sobre el sida. Rodríguez se refirió así a la controvertida sesión del Senado del 14 de julio pasado, en la cual se convirtió en ley el matrimonio entre personas del mismo sexo tras una votación que arrojó 33 votos a favor, 27 en contra y tres abstenciones, después de múltiples esfuerzos de la Casa Rosada por obtener un resultado positivo.
Tras las declaraciones del obispo, la senadora kirchnerista riojana Teresita Quintela, que había rechazado en su discurso el proyecto de ley, aunque luego votó en favor de la propuesta, negó haber recibido dádivas y pidió una entrevista con Rodríguez para aclarar la situación.
La dura declaración del obispo riojano, producida como respuesta a una pregunta del auditorio y consignada por el periódico riojano El Independiente , encontró eco en la senadora puntana Liliana Negre de Alonso (peronismo disidente), que deslizó sus sospechas por los inesperados giros de algunos votos, que momentos antes de la votación se contaban entre los opositores a ese proyecto de ley.
Tras la repercusión nacional que tomaron sus palabras, el obispo Rodríguez tomó un breve contacto con los periodistas riojanos, en el que se excusó de dar mayores precisiones a su denuncia y sólo agregó: "Hubo prebendas para decir sí".
Quintela, en tanto, defendió su voto, opuesto a sus declaraciones previas en contra del matrimonio gay: "Las dos leyes no me convencían porque para mí tenían ciertas falacias y ausencias legales. Yo voté lo que creí prudente y terminé eligiendo la ley menos perjudicial".
Consideró, además, que si el obispo tiene pruebas de sobornos debería llevar sus denuncias a la Justicia. Además de Quintela, los senadores nacionales por La Rioja son el ex presidente Carlos Menem y Ada Maza, esposa de un ex gobernador.
Otras sospechas
A diferencia de las vibrantes jornadas de julio pasado, la denuncia del obispo Rodríguez cayó en un Senado semivacío y que ya había olvidado el debate por la ley de matrimonio homosexual. Sin embargo, la peronista disidente Negre de Alonso avaló las declaraciones del religioso y se sumó a la polémica.
"Lo único que puedo decir es que hasta el día de la votación ganábamos por doce votos y terminamos perdiendo por dos", afirmó Negre de Alonso en diálogo con La Nacion.
La senadora, presidenta de la Comisión de Legislación General, acusó a varios senadores oficialistas de haber cambiado su voto en los momentos previos a la votación. Mencionó al fueguino Mario Colazo, a la santiagueña Ada Itúrrez de Capellini y a la misionera Elida Vigo. Sobre wItúrrez de Capellini afirmó: "¡Qué casualidad! Se subió al avión, no votó y después su marido recibió cinco millones de pesos para pavimentar diez cuadras".
El caso fue mencionado por La Nacion en su momento. La legisladora viajó junto a la sanjuanina Marina Riofrío en la comitiva oficial del viaje de Cristina Kirchner a China para que no votara en contra del proyecto. Pocos días después se supo que su marido, Rodolfo Capellini, intendente de Ojo de Agua, recibió fondos frescos para obras públicas.