El sitio de Internet amenaza con publicar información sobre la cárcel de Guantánamo y la petrolera BP si se restringe su actividad
LONDRES.- Presionado por la Casa Blanca y otros gobiernos occidentales en varios frentes, Julian Assange, fundador del sitio WikiLeaks, redobló su apuesta contra el gobierno de Estados Unidos al difundir por Internet un archivo encriptado con información sobre la prisión de Guantánamo y la petrolera británica BP, como medida de precaución por si las autoridades restringen sus actividades.
Según publicó ayer el dominical británico The Sunday Times , uno de esos archivos, denominado "insurance.aes256", ya habría sido descargado por decenas de miles de seguidores del polémico sitio de Internet a lo largo y ancho del planeta. Los documentos podrían suponer una amenaza para los gobiernos que intenten frenar las actividades de la página web o en el caso de que Assange sea detenido.
"WikiLeaks contraataca; cuanto más nos cortan, más fuertes somos", dijo ayer en Twitter el sitio, que hizo un llamado a internautas de todo el mundo a replicar la página para evitar su desaparición. El llamado tuvo éxito: ayer había 70 réplicas.
Desde hace una semana, WikiLeaks ha puesto en aprietos a la Casa Blanca al difundir, en colaboración con cinco medios de comunicación, parte de un archivo de más de 250.000 cables del Departamento de Estado. Las revelaciones -la mayor filtración en la historia de la diplomacia mundial-están dañando gravemente la imagen de Estados Unidos en el mundo.
Ese misterioso archivo podría contener todos los secretos oficiales que Assange asegura poseer y que suponen, según sus propias palabras, una especie de "seguro de vida".
Según The Sunday Times , el soldado norteamericano Bradley Manning, el presunto informante de Assange detenido en mayo pasado, aportó a WikiLeaks documentos confidenciales sobre el controvertido centro de detención de Guantánamo que aún no han visto la luz. Otros archivos que, según confirmó el activista australiano, se encuentran en su poder incluyen un video sobre un ataque aéreo norteamericano en Afganistán en el que murieron civiles, así como archivos con información de BP, la petrolera responsable del derrame que afectó al Golfo de México en abril pasado. Con esa información comprometedora, Assange trata de frenar el cerco judicial y político al que está siendo sometido.
Contra Assange, de 39 años, pesa una orden de captura emitida por Interpol a instancias de la justicia sueca por presuntos delitos sexuales cometidos en el país nórdico.
Mark Stephens, abogado de Assange en Gran Bretaña, declaró a la cadena BBC que la orden de detención parece "una maniobra política" contra su cliente. Stephens señaló que tratará de evitar la deportación de Assange a Suecia, por temor a que sea extraditado a Estados Unidos, donde algunos han pedido su cabeza, y no sólo en sentido figurado. Mike Huckabee, que aspiró a la candidatura presidencial republicana en 2008, dijo que "cualquier cosa menos que la ejecución es un castigo demasiado leve" para Assange. Por su parte, el jefe de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, calificó ayer a Assange como "un terrorista de alta tecnología".
Ciberataques
El abogado de Assange denunció también que el sitio de Internet estaba sufriendo "un enorme número de ciberataques". Ayer, el servidor principal de WikiLeaks, ubicado en Francia, dejó de funcionar, según confirmó Denis Simonet, vocero del Partido Pirata de Suiza, que apoya a la organización de Assange. De esa manera, el sitio quedó ayer alojado en un solo servidor de la compañía Bahnhof, ubicado en un ex búnker antinuclear en Estocolmo, Suecia.
El dominio "wikileaks.org" no está disponible desde el viernes después de que la empresa norteamericana EveryDNS.net, encargada de la gestión, lo cancelara. Otras empresas de Estados Unidos, como la tienda virtual Amazon y el servicio de pagos online PayPal también cortaron sus vínculos con WikiLeaks.
Para tratar de no desaparecer de la Red, el sitio de filtración de documentos pidió ayer a sus seguidores que abran sitios de Internet "espejo", en los que sean accesibles los contenidos de WikiLeaks. "Para que sea imposible suprimir totalmente WikiLeaks de Internet, necesitamos su ayuda. Si tienen un servidor unix que alberga un portal de Internet y quieren otorgar parte de sus recursos a WikiLeaks, pueden ayudarnos", señaló la organización en su página web. Tras la solicitud, simpatizantes de la plataforma de Assange crearon más de 70 réplicas del sitio en Internet.
Las presiones sobre WikiLeaks son también financieras. Además de no poder contar con los servicios de PayPal, la organización está siendo investigada en Suiza. Un vocero del banco Postfinance, donde Assange posee una cuenta para recibir donaciones, dijo al diario suizo Neue Zürcher Zeitung que la entidad estaba investigando si Assange tiene un domicilio en Suiza, requisito obligatorio para los extranjeros que deseen abrir una cuenta en ese banco.