España discute el orden de los apellidos: buscan desalentar la primacía paterna
La pareja decidirá si su hijo lleva primero el del padre o el de la madre. Sin acuerdo, define el alfabeto.
Otro golpe, y duro, a la cultura machista en España. El gobierno socialista presentó un proyecto ante el Parlamento que establece que los padres deberán especificar qué apellidos llevará su hijo. Ya no se dará por supuesto que priman los del varón. Y si la pareja no se pone de acuerdo o no precisa nada, los apellidos del bebé se decidirán por orden alfabético .
El gobierno aprobó el proyecto de nueva Ley de Registro Civil en julio y ayer llegó al Parlamento . Permite que el primer apellido sea el de la madre, y además excluye en los registros de nacimiento cualquier referencia al estado civil de los padres.
De inmediato el Partido Popular se opuso a la novedad: el líder conservador Mariano Rajoy anuncio que dará batalla para impedir que se apruebe.
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, respondió que este proyecto de Ley del Registro Civil se impulsa para “hacer valer la igualdad” que establece el artículo 14 de la Constitución Española. “Lo que hemos hecho es establecer un sistema que permite que aquellos casos en lo que no se llegue a un acuerdo se conozcan las consecuencias de no alcanzarlo”, remarcó. Ante la pregunta de si se ha previsto alguna medida para combatir la “inercia” de inscribir el apellido paterno en primer lugar, Caamaño apuntó que “la mejor forma de combatir la inercia y las herencias culturales es que los ciudadanos conozcan perfectamente sus derechos”. José Antonio Alonso, vocero socialista en el Parlamento, precisó que la modificación en el orden de apellidos de los hijos “es una cuestión de igualdad para no discriminar por razón de sexo ”.
Desde 1999 los españoles pueden elegir el de la madre o el padre como primer apellido pero la ley estipula que en caso de conflicto el hijo siempre recibirá el apellido de su padre . La nueva ley intenta modificar estas costumbres que se consideran discriminatorias hacia las mujeres. O sea que en caso de conflicto lo que decidirá el orden de los apellidos será el alfabeto y no el género .
“En un sistema como el nuestro en el que la persona se identifica con doble apellido, afirmamos la libertad de los padres ”, sostuvo Alonso. “Si ellos no ejercen esa libertad se establece un criterio objetivo . La propuesta me parece razonable y espero que tenga un respaldo suficiente en las cámaras legislativas para sacarlo adelante”.
Entre los que se oponen se arguye que el tema del alfabeto puede terminar con apellidos que comienzan con Z y, con el tiempo podría ocasionar que prevalezcan los apellidos que comienzan con las primeras letras del abecedario.
La futura ley, además, contemplará la posibilidad de que se puedan solicitar cambios en los apellidos , por procedimiento de urgencia, en los casos de violencia de género . Y también excluirá las referencias al estado civil de los padres. Si la ley se aprueba finalmente en el Parlamento, estos cambios entrarán en vigor en unos dos años.