El miércoles se estrena la nueva versión del clásico musical de Bob Fosse, ahora con nuevas protagonistas: Natalia Cocciufo y Melania Lenoir
"Dales, nomás, magia pura; deslumbralos bien", le explica cantando el abogado Billy Flynn a Roxie Hart, una joven asesina sedienta de fama y condenada a la horca. "Emplumalos bien", le insiste su defensor. Su única salvación está, según este oportunista consejero, en conquistar a la opinión pública. Convertirse en famosa la hará inmune. Con ironía y perspicacia, esta idea fue llevada a las tablas con Chicago , el musical que tuvo su primera versión allá por 1975, de la mano de Bob Fosse (libro, dirección y coreografía), Fred Ebb (libro y letras) y John Kander (música).
A 35 años de aquel emblemático estreno en Broadway, donde estuvo en cartel dos años, la Argentina verá por tercera vez el desembarco de uno de los musicales más exitosos del mundo, en el Lola Membrives, desde el miércoles. Basado en un hecho real, relatado en 1924 por la escritora Maurine Dallas Watkins, la historia de Chicago demuestra una y otra vez una vigencia intacta. Dos mujeres responsables de sendos crímenes pasionales obtienen el perdón, gracias a la magnitud pública que cobran sus imágenes, enaltecidas por el favor de la prensa amarillista. El papel de los medios para instalar realidades se pone de manifiesto con tanta nitidez que asusta.
El fenómeno Chicago vino al país dos veces antes para ser interpretado por grandes exponentes del medio: en la primera ocasión (1977), Ambar La Fox y Nélida Lobato causaron sensación en el escenario y, según dicen, peleas de cartel tras bambalinas; en la segunda (2001), Alejandra Radano y Sandra Guida se convirtieron en la gran dupla del teatro musical argentino (hoy siguen trabajando juntas en otros musicales aquí y en el exterior).
"Desopilante. Cautivante. Sobresaliente", dicen de la obra, en cada país que pisa. Tras su reposición en Broadway, en 1996, con dirección de Walter Bobbie, obtuvo seis premios Tony, además de dos Grammy por su banda sonora, y lleva 14 años ininterrumpidos en la marquesina neoyorquina. Realizaron su versión local en Madrid, Londres, Tokio, Viena, Dubai, Seúl, entre muchas otras ciudades del mundo. Su última adaptación cinematográfica, dirigida por Rob Marshall, ganó, entre otros, el Oscar a la mejor película y otros tantos Globos de Oro.
Así las cosas, parece que todo lo que toca Chicago se convierte en oro. "La historia es muy fuerte. Es sobre la corrupción y sobre cómo la prensa crea celebridades. Además, la gente siempre quiere saber qué hacen las estrellas; eso pasa en todas partes del mundo y en todas las épocas. Y creo que incluso en la Argentina la gente se debe hacer famosa por hacer cosas malas", comenta a LA NACION Rob Fisher, el supervisor musical de la obra que llegó de los Estados Unidos con la misión de ocuparse junto al coreógrafo Gary Chryst (quien también trabajó en la versión de 2001), de que la puesta local se haga a imagen y semejanza de la estadounidense. "Tratamos de hacer el menor cambio posible, porque creemos que la obra tal como es puede tener vigencia en todo el mundo", agrega Chryst, un verdadero experto de la obra: enseñó las coreografías a todos los elencos que hicieron su versión en el mundo. Además, trabajó durante años con Fosse, y conoce al dedillo su particular y virtuoso estilo.
Las chicas razzle-dazzle
"Necesitábamos gente muy interesante. Además de los atributos requeridos para estos roles, es decir, saber cantar, actuar y bailar, lo que nos importa es la personalidad de los intérpretes", dice Fisher, que aunque no estuvo con Gary en las audiciones, coincide con él en la selección de Melania Lenoir para encarnar a Velma Nelly, y Natalia Cociuffo para dar vida a la intrépida Roxie Hart.
"Nos recomendaron no ver otras versiones. Nos eligieron por lo individual de cada una, y querían que los personajes se hicieran desde nuestras particularidades", explica Cociuffo, que no había terminado de llegar de Europa, adonde viajó con el elenco de Piaf , cuando sonó el teléfono y le dieron la primicia: "Estrenamos en noviembre". "Ensayamos ocho horas por día e hicimos todo en seis semanas", cuenta la actriz, tras confesar cuánto la sensibilizó el papel: "La obra te desnuda; te expone como artista y como intérprete de una manera que nunca me había pasado".
"Yo todavía estoy encontrando cosas de mi Velma", agrega Melania, quien tuvo que dejar su papel protagónico en Avenida Q , obra que considera "una perlita muy especial", porque estaba comprometida con esta producción desde mucho antes. "Todo es poético; todo cuenta; no hay nada librado al azar. Si le agregás algo, un adorno, se pierde la dinámica", explica, y su partenaire coincide. "Menos es más. Todo tiene una intención tan fuerte, que no se necesitan adornos. Fosse es así: humanista, visceral, intenso. Tenemos que buscar las mínimas expresiones, pero las más verdaderas."
El rol del abogado corrupto Billy Flynn le tocó a Martín Ruiz (hasta hace poco, protagonista de La Bella y la Bestia). Amos, el señor celofán, es Horacio Vay; la guardiacárceles Mamá Morton es Alejandra Perlusky, y M. Rivero será Mary Sunshine. El elenco lo completan Oscar Lajad, Carlos Pérez Banega, Angel Hernández, Pablo Juin, Alejandro Ibarra, Esteban Provenzano, Augusto Fraga, Nicolás Villalba, Mariana Jacazzio, Florencia Viterbo, Florencia Bordolini, Mara Moyano, Milagros Michael, Julia Montiliengo y Romina Cecchettini.
Aunque las Roxie y Velma argentinas admiten que la exigencia de Gary Chryst es altísima y que su metodología de trabajo es milimétrica, ambas aseguran que pudieron aportar mucha de su creatividad para la puesta, y consideran que hay una clara diferencia con la más "argentinizada" versión de 2001. "Nos metemos en un cuento diferente. La propuesta de hace diez años era más porteña. Es entrar en el juego, ponerse el traje del Chicago de Broadway", definen en un canon: lo que dice una, lo va repitiendo la otra, sin querer. Se miran y ríen a carcajadas. Se nota esa complicidad, ese vínculo entre mujeres que comparten secretos y compiten a la vez. Como Velma y Roxie.
Chicago, según las protagonistas de 2001
SANDRA GUIDA
En su carrera
"Chicago, para mí, fue un antes y un después. Si bien ya había trabajado en el exterior, fue la producción que me abrió la puerta para hacerme más conocida para el medio, para el público y para la prensa."
La obra
"Tiene una fórmula mágica: tiene una historia universal y un libro bien escrito. Tiene una partitura espectacular, una coreografía maravillosa y una estética absolutamente fashion. Es imbatible. Y detrás de todo eso, lo que fue la concepción de un genio como Bob Fosse."
La puesta
"Más allá de la universalidad de la obra, sin hacerlo porteño, lo que nosotros hicimos no parecía extranjero. Walter Bobbie, nos dio la libertad como para que la interpretación tuviera giros personales y locales."
ALEJANDRA RADANO
En su carrera
"Chicago fue una obra hiperimportante. Fue una bisagra en mi carrera. Me permitió trabajar en Europa y desde que terminó se me abrieron puertas para crecer muchísimo."
La obra
"A las obras buenas el público les sigue diciendo que sí. Y en este caso es así. El libro es muy bueno. El tema, muy actual, sigue teniendo vigencia. Habla de la corrupción, del mundo de las celebridades y su relación con la prensa. Es muy interesante".
La puesta
"Estaba muy bien hecha. Con la reposición que hizo Walter Bobbie, le dieron una lavada de cara a lo que había hecho Fosse, la ajustaron a sus elementos básicos; realmente funciona a la perfección, y eso fue lo que se trajo acá. Por otro lado, Gary Chryst conoce absolutamente el show. Trabajar con alguien que conoció tan bien a Fosse fue determinante."
LA HISTORIA DE UN CLASICO
BROADWAY, 1975
La original
El original de Fosse, Kander y Ebb se estrenó en Broadway en 1975, con Gwen Verdon, Chita Rivera y Jerry Orbach.
BUENOS AIRES, 1977
La primera versión argentina
Nélida Lobato y Ambar La Fox hacían un dúo explosivo, en El Nacional. Con Marty Cosens y Juan Carlos Thorry.
BROADWAY, 1996
Brillo y plumas otra vez
La actual versión tiene coreografía de Ann Reinking (última mujer de Fosse). Pasaron muchas figuras por su elenco.
BUENOS AIRES, 2001
Puesta inolvidable
Sandra Guida y Alejandra Radano hacían un dúo imparable, junto con Rodolfo Valss, Salo Pasik y M. R. Fugazot.
LA PELICULA, 2002
La parodia, en pantalla grande
Rob Marshall dirigió la versión fílmica, con Catherine Zeta-Jones, Renée Zellweger y Richard Gere.
MADRID, 2009
Una argentina en España
Marcela Paoli fue cover de Roxie en la versión local y consiguió hacer ese papel en Madrid, junto a Manuel Bandera.